Agua y conflictos
¡Un hecho significativo para la lengua latina es que río y rivalidad tienen la misma raíz!
Una obra publicada en 1995 por universitarios suecos, Hydropolitics, retomaba una profecía de Ismail Serageldin,
ex vicepresidente del Banco Mundial y presidente de la Comisión Mundial del Agua para el siglo XXI, un organismo cooptado en la
UNESCO poco antes del Forum Mundial del Agua de La Haya (mayo de 2000): "las guerras del próximo siglo se desencadenarán en
torno al agua."
Este pronóstico había sido planteado también por Wally N'dow, director del Centro para los Asentamientos Humanos de la ONU, que
declaraba en marzo de 1996:
"Creemos que si de aquí al 2010 no se hacen mejoras masivas para procurar agua y para economizarla, vamos a tener que enfrentar
una crisis monumental... al igual que las guerras del pasado siglo estaban motivadas por el petróleo, estamos firmemente convencidos que numerosos conflictos políticos y sociales del siglo XXI se desarrollarán en torno al agua."
La hidropolítica
De hecho, surgen los conflictos en los cinco continentes. Así, se producen frecuentes desacuerdos entre México y los Estados Unidos a propósito de las aguas del Colorado, del que extraen tanta agua en el lado estadounidense que no llegan al golfo de California más que episódicamente. Para los analistas, los caudales del Río Grande y del alto Colorado corren el riesgo de reducirse en 75 y 40%
respectivamente en el curso del próximo siglo. A inicios de febrero de 2001, el ministro de asuntos exteriores mexicano elevó una protesta
contra un proyecto estadounidense de explotación de la cuenca del Colorado que amenaza el suministro de agua a numerosas comunidades en la provincia mexicana de Baja California. Nótese, sin embargo, que en México, debido a la polución del agua por las maquiladoras -
fábricas extranjeras atraídas por los bajos salarios y el laxismo medioambiental, y que producen jeans, equipos electrónicos, juguetes, pesticidas...- ¡las madres dan a bebera sus bebés Pepsi y Coca Cola! Obesidad, diabetes, sobreexcitación aquejan a esos pobres niños...
No fue por azar que la primera visita al extranjero hecha por el presidente Bush júnior, después de su elección en el 2000,
haya sido a México.
Los conflictos a propósito del agua inspiran incluso a los novelistas, como Tom Clancy: "Rodgers mira la pantalla. No había más
que una explicación... pienso que es una masa de agua... Creo, coronel, que alguien acaba de abrir una brecha en la presa Atatürk."
Las guerras del agua en el Medio Oriente también son reflejadas por el novelista en su thriller tecnológico en el que imagina a los separatistas kurdos haciendo saltar la gran presa turca del GAP (Great Anatolia Project o Güneyedou Anadolu Projesi:
de hecho 22 presas y 17 centrales). Pero en el Medio Oriente, ¿acaso la realidad no sobrepasa en ocasiones la ficción? El 17 de abril de 1967, ¡cuatro Mirages israelíes bombardearon y destruyeron la presa sirio-jordana Khaled Ibn Al Walid en Yarmouk! Un acuerdo internacional firmado
en Ginebra en 1947 prohibe, sin embargo, los bombardeos a las presas. Pero, John McNaughton, en nombre del Pentágono, osó, durante
la guerra contra Vietnam, hacer esta odiosa proposición:
"Los golpes dirigidos contra la población corren el riesgo no sólo de crear una ola de repulsión contra producente hacia
el extranjero, sino también de aumentar la posibilidad de una extensión del conflicto... Por el contrario, la destrucción de
esclusas y de presas -si se hace correctamente- puede ser prometedora... Tales destrucciones no matan y no ahogan a las personas.
La inundación de los arrozales, transcurrido cierto tiempo, trae consigo la hambruna, salvo que se suministren alimentos: eso
es lo que podemos ofrecer en la mesa de negociaciones”
De hecho, se registran conflictos ya sea entre Estados (Turquía-Siria, Jordania-Israel, Israel-Palestina, India-Bangladesh, Irán-Irak, Namibia-Lesotho, Senegal-Mauritania, Hungría-Eslovaquia, Uzbekistán-Kazajstán-Kirguizistán-Tayikistán a propósito del Amu Daría, el
Sir Daría y el mar de Aral...), o entre Estados federados como en la India, en Malasia y en los Estados Unidos. La disputa extremadamente violenta que desde hace seis años asóla Virginia y Maryland con relación a las aguas del Potomac será llevada ante la Corte Suprema
para que ésta la resuelva. Esgrimiendo una carta otorgada por el rey Carlos I en 1632, Maryland impide a Virginia que bombee agua
de este río para las necesidades de sus ciudades en expansión.