El reciclaje de residuos

Los residuos, son recursos aprovechables, pero ello requiere su recogida selectiva, y orientar a productores y consumidores hacia un uso más ecológico de los productos, reduciendo el consumo, alargando la duración y aprovechando los residuos.

Actualmente los residuos son una de las preocupaciones sociales más importantes, tanto por sus consecuencias sobre la salud de los individuos (radiactividad, dioxinas, furanos, metales pesados), como sobre la propia salud del planeta (efecto invernadero, cambio climático, disminución de la capa de ozono). La conciencia social del problema crea las bases para su posible solución en un futuro inmediato.

Los residuos son el mejor testimonio de los errores y fracasos del sistema productivo y quizás sean el mejor indicador de nuestra cultura de dominación y consumo. Sólo en este contexto es explicable que, después, del enorme error cometido al desarrollar la energía nuclear sin considerar previamente el irresoluble problema de sus residuos, se repitiera pocos años después el mismo error en el desarrollo de la carreta espacial actualmente se encuentran catalogados mas de 22.000 objetos considerados como residuos, lo que constituye un grave problema, sin posible solución por ahora, para el desarrollo futuro de la "conquista del espacio". Los residuos se convierten así en el más nítido "techo ecológico" incluso de actividades caracterizadas precisamente por un altísimo contenido tecnológico, coste económico y prioridad política.

Las consecuencias ecológicas de la exagerada cantidad de residuos -residuos materiales (emitidos a la atmósfera, agua y suelo) y energéticos (radiaciones ionizantes, electromagnéticas, luminosas, caloríficas y sonoras)- y la peligrosidad de algunos de ellos, no son sólo el agotamiento o disminución de la disponibilidad de los recursos naturales (materiales y energía), sino las alteraciones del propio funcionamiento de la biosfera y la creciente incapacidad de la misma para acogerlos.

Una nueva cultura

Tanto el funcionamiento de los ecosistemas como el de las sociedades altamente tecnificadas puede ser interpretado a través de categorías comunes: materiales y energía (recursos), transporte y organización (información); sin embargo el "éxito productivo" de la, biosfera, basado en la organización de los seres vivos en función de necesidades fundamentalmente complementarias (productores, consumidores y descomponedores o recicladores), así como en el reciclaje continuo "ad infinitum"de los principales elementos necesarios para la vida, contrasta con la baja eficiencia, próxima al "fracaso productivo", de las sociedades industriales, básicamente productoras y consumidoras a través de ciclos abiertos de materiales y energía que generan gran cantidad de residuos y entropía.

Una gestión más ecológica de los residuos no puede ser concebida de forma ajena al sistema de producción -que debería ahorrar recursos, evitar y aprovechar residuos-, ni tampoco al de organización social y política mayor información y participación de los ciudadanos-consumidores sobre nuevas valoraciones económicas de los recursos y residuos-. Con estrategias diferentes, algunos países -Holanda, Dinamarca, Suiza, Alemania, algunos estados de EE.UU.- ya han comenzado con relativa celeridad a elaborar y llevar a la práctica, planes intégrales en este sentido, los cuales contienen, no sólo objetivos ecológicos, sino también económicos y comerciales y de cuya evolución y resultados deberíamos aprovecharnos para adquirir y/o, enriquecer nuestra cultura sobre los recursos/residuos.

Los residuos en España

En España, como en los demás países industrializados, hace ya varias décadas que la "producción de residuos" supera a la de productos utilizables. A las exageradas cantidades que generamos hay que sumar la peligrosidad y elevado tiempo de permanencia en el medio de algunos residuos, para comprender la naturaleza extremadamente compleja de este problema.

La situación actual degeneración de residuos, con cerca de 600 millones de toneladas anuales -actualizando los 562 millones estimados (ver cuadro 1) y añadiendo los desconocidos, sobre todo emitidos al medio hídrico-, representa una cantidad del orden de 40 Kg./persona y día, muy lejos del habitual kilo/persona/día del cubo de la basura. Esta exagerada cantidad de recursos naturales (materiales y energéticas) absurdamente -tanto desde el punto de vista ecológico como económico- inutilizados y abandonados (residuos) debería servir para hacernos reaccionar y reconsiderar el verdadero sentido de nuestro sistema de producción y consumo, actualmente tan alejado del modo de producción de la biosfera como de cualquier posibilidad de continuidad futura y extensión al resto de países del planeta.