Deszalinización

En  la actualidad se contabilizan unas dos mil millones de personas que no  tienen agua potable. Esto es debido a varias causas como la sequía, la  contaminación y la presencia de aguas salinas no aptas para consumo  humano; el crecimiento de la población mundial y la consecuente  disminución de los alimentos, requieren la expansión de la agricultura  a zonas áridas.
Las zonas áridas se  caracterizan por la escasez de agua y la gran cantidad de energía solar  incidente. La presencia de agua salinizada está aumentado a lo largo de  nuestra geografía debido a la sobreexplotación de los acuíferos.
La energía solar puede ser en estas zonas la clave para desalinizar el  agua para el consumo humano y para su uso en la agricultura.
La utilización de la energía solar para la destilación del agua es un  práctica que se viene realizando desde hace mucho tiempo. El primer  documento que habla sobre esta cuestión data de 1551 y fue redactado  por alquimistas árabes. En 1589, Della Porta describe una sistema de  destilación de agua con energía solar. En 1862, Lavoisier experimenta  estas técnicas mediante el uso de grandes lentes que concentran la  radiación solar.
En la actualidad en Grecia se hallan funcionando varias instalaciones  de destiladores solares para el abastecimiento de agua potable. Según  el tipo de construcción y las condiciones climatológicas imperantes,  con una superficie media de condensación de 2.450 m2, pueden obtenerse de 7.5 a 15 m3 de agua potable por día.
En Freeport, en el Golfo de Méjico, se obtienen diariamente 4 millones  de litros de agua por el procedimiento LTV (Long Tube Vertical Multiple  Effect Destilation ). Se trata de un sistema de etapas múltiple que por  un proceso de evaporación progresiva, a una presión constantemente  decreciente, garantiza un balance energético relativamente favorable.  El agua bombeada del Golfo de Méjico se somete a un total de 12  condensaciones. La proporción de agua de mar dulce obtenida, es de 4:3.  Un sistema que compite totalmente con este procedimiento es el proceso  de distensión de etapas múltiples MFP (Multiple Flash Process). Por  este sistema trabaja una instalación de destilación de diez etapas en  San Diego, en la que se producen por día unos 300.000 litros de agua  dulce.

Descripción de los sistemas utilizados al aire libre     
Los sistemas más simples han sido los que más se han desarrollado; este  es el caso del denominado sistema “depósito”. Dicho sistema consta de  una serie de elementos esenciales: depósito para agua, láminas de  cristal transparente (en ocasiones plástico), canales y colector para  agua destilada.
La disposición de los elementos varía según los modelos: sobre el suelo  se dispone el contenedor de agua, que puede ser negro para absorber  mayor cantidad de radiación solar; el agua se evapora (ya desprovista  de sales) y se condensa sobre la lámina colocada en la parte superior.  Esta lámina suele estar inclinada, y al final el agua se recoge en los  extremos una vez destilada.
       
Modelos más utilizados en invernaderos
Tinaut et al. Construyeron un invernadero convencional, pero en su  interior, en la parte superior del mismo disponían un contenedor de  agua de plástico semitransparente. Este plástico fue elegido porque era  capaz de retener la radiación térmica y dejaba pasar la Radiación  Fotosintéticamente Activa (P.A.R.). Este modelo también permite que la  radiación nocturna emitida por el suelo del invernadero sea utilizada  para mantener el agua caliente. Este equipo de investigadores probaron  materiales como el polietileno y el metacrilato, de colores rojo y  azul, para la construcción del contenedor, y observaron que la  radiación P.A.R. transmitida por el metacrilato rojo doblaba la  transmitida por los otros dos materiales.
Luft y Froechtenight diseñaron dos equipos que aumentaban la  efectividad de modelos desarrollados con anterioridad. En este modelo  el agua fluye entre dos laminas de cristal, pero la lamina inferior  únicamente deja pasar hacia el interior del invernadero la P.A.R.,  quedándose la radiación térmica (infrarroja) entre los dos cristales.  De este modo el agua se evapora y condensa más rápidamente, puesto que  entre los dos cristales se produce una subida de temperatura mayor que  en otros modelos.         
Actualmente se está investigando otro modelo que consta de un colector  solar, una torre de evaporación y de una torre de condensación.
El agua asciende al colector solar por capilaridad por unos microtubos;  aquí el agua se calienta y pasa a la torre de evaporación donde tiene  lugar dicho proceso. Ahora el vapor de agua atraviesa la cámara de  condensación donde se produce la condensación del agua cuando el vapor  de agua entra en contacto con las superficies frías de dicha cámara.
A veces el agua salada es precalentada mediante un intercambiador de  placas situado en la cámara de condensación. De este modo el  calentamiento del agua en el colector solar se producirá más  rápidamente al estar el agua ya a una temperatura elevada.
 El agua que no se ha evaporado se recoge en un depósito, donde esta el  agua salada, y cuando la concentración de sales es muy elevada este  agua se desecha.
Dependiendo de las necesidades se proyectará este modelo, realizando en  primer lugar el estudio económico. El coste de la instalación no es muy  elevado, ni tampoco su mantenimiento, y se estima que este tipo de  instalaciones tienen una vida útil de 20 años.

Consideraciones en el diseño

Agua necesaria

Esta cantidad de agua viene determinada por la media de consumo diario de agua, a la que habrá que sumarle un tanto por ciento relativo a las pérdidas. También habrá que tener en cuenta la calidad de agua que necesita la explotación, puesto que en ocasiones, tal como ocurre con el riego localizado, se pueden utilizar aguas con mayor concentración en sales que en el riego tradicional. También habrá que tener en cuenta el volumen de agua que debemos almacenar teniendo en cuenta la climatología del lugar y previendo posibles emergencias.

Productividad por unidad de área

Este dato es la cantidad de agua que una instalación puede desalinizar por unidad de área de intercepción de la radiación solar. Esta productividad se calculará mediante una serie de fórmulas empíricas, que son fruto de la investigación en este tipo de sistemas.

Superficie solar

En función de la productividad por unidad de área y de las necesidades de agua, se calcula la superficie solar necesaria de intercepción.

Radiación solar

La disponibilidad de radiación solar en las fechas en las que las necesidades de agua son mayores, es un requisito indispensable para poder proyectar una instalación. Ha de conocerse la distribución de la radiación solar en las distintas épocas del año. También en este caso existen una serie de fórmulas que permiten calcular la radiación solar incidente, en función de la latitud del lugar, altura y otros parámetros.