Océano Ártico

El océano Ártico está rodeado casi completamente por tierra. Las profundidades de las aguas de las regiones centrales del océano Ártico se encuentran en su gran mayoría entre los 2.000 y 4.000 m, mientras que las de la plataforma continental ártica y las de los mares marginales se caracterizan por hallarse en parte por debajo de los 100 m de profundidad. Algunas clasificaciones lo consideran, simplemente, como un ensanchamiento por el norte del océano Atlántico, aunque también se halla en contacto con el Pacífico a través del estrecho de Behring. Durante todo el año un extenso casquete de hielo protege al océano Ártico de las influencias atmosféricas y de esta manera estabiliza la estratificación de las masas de agua.
Se extiende desde el sur del Polo Norte hasta las costas de Europa, Asia y Norteamérica. Anteriormente era considerado mar tributario del océano Atlántico.
La superficie total del océano Ártico es de 14 millones de km2, incluyendo sus principales subdivisiones: el mar de Noruega, el mar del Norte y el mar de Barents. El océano Ártico está en contacto al norte con el océano Atlántico por medio de diferentes corrientes marítimas. Grandes masas de agua serán transportadas a través del estrecho de Fram, el mar de Barents y por el sistema natural de canales del archipiélago canadiense.
El océano Ártico se halla en contacto con el norte del océano Pacífico a través del estrecho de Behring.
Durante todo el año el extenso casquete de hielo protege al océano Ártico de las influencias atmosféricas y He esta manera estabiliza la estratificación de las masas de agua. En el centro del Ártico crece el hielo pluria-nual hasta 4 m de espesor aproximadamente; luego el deshielo estival y la congelación invernal mantienen la balanza, mientras que las capas más grandes de hielo sólo se forman por el deslizamiento de poderosos paquetes de hielo uno encima de otro. La capa de hielo marino, que tan sólo en verano deja libres algunas estrechas franjas costeras, se desplaza generalmente a favor de la corriente dominante, hacia el paso situado entre Groenlandia y las islas Spitzberg. En los lugares en que las corrientes presionan dos masas de hielo, una contra otra, se forman crestas de hielo que pueden tener hasta 20 m de espesor. En este océano se origina la corriente del Labrador, corriente fría y cargada de ricos nutrientes. Fluye hacia el sur a través de la bahía de Baffin, el estrecho de Davis y el mar del Labrador, antes de penetrar en el océano Atlántico por el norte. Suele arrastrar hielo suelto
e icebergs. La corriente del Labrador es de poca profundidad y discurre cerca de las costas de la bahía de Baffin, Labrador y la isla de Terranova. Se mezcla con la cálida corriente del Golfo por encima de los Grand Banks, produciendo brumas y remolinos.
La noche polar (luz polar) y el verano ártico son los dos extremos entre los cuales tienen lugar los sucesos climáticos en el Ártico. Mientras que durante los inviernos, en el centro del Ártico fluyen masas de aire frías procedentes de Siberia con temperaturas inferiores a menos de 50°C. Durante el verano, en el centro del Ártico, el aire también se calienta durante las 24 horas de radiación solar, pero tan sólo sobre 0°C; por el contrario en la plataforma continental pueden alcanzarse temperaturas en el aire superiores a los 30°C. El nivel de salinidad es bajo, producto del deshielo del verano. El invierno en las regiones árticas es largo y frío; el verano es corto y fresco. El Círculo Polar Ártico marca el límite de una zona en la que el sol no sale durante al menos un día en invierno y no se pone durante al menos un día en verano. El número de días de 'Sol de medianoche1 o 'noche continua' aumenta en dirección norte. La latitud determina la duración de la luz del día e influye en el clima, aunque las temperaturas de zonas cercanas pueden variar debido a la influencia del mar y otros elementos. En Groenlandia el registro térmico llegó a -33°C y en el Territorio del Yukón, a -65°C. La temperatura más baja que se haya registrado en el Ártico la posee Oymyakon, al noroeste de Siberia, con -68°C.
En este océano aparecen tres formas de hielo: el de tierra, el de río y el de mar. El hielo de tierra se adentra en el océano en forma de icebergs, que se crean principalmente a lo largo de la costa de Groenlandia. La congelación del agua dulce y su arrastre hasta el océano por los ríos produce el hielo de río en pequeñas zonas de las plataformas de Siberia y de Norteamérica. El hielo de mar se forma por la congelación del agua marina; es la forma más corriente de hielo del océano Ártico. En verano, la cubierta de hielo se reduce y deja al descubierto partes a lo largo de las costas de la mayor parte de Siberia, Alaska y Canadá.
Las precipitaciones, que suelen ser en forma de nieve o lluvia, no superan habitualmente los 250 mm al año.
La profundidad media del océano Ártico es de 1.500 m, debido a las vastas extensiones de poca profundidad en las plataformas continentales. La mayor profundidad se alcanza en la fosa de Lütke, con 5.440 m. El relieve submarino está dividido en dos cuencas por la dorsal de Lomonósov, subdividida a su vez, por umbrales menores, en dos subcuencas cada una.
Frente a las costas de Siberia existe una amplia plataforma continental, que de O a E se divide en las plataformas de Laptevych, de Siberia oriental y de Cukotsk, cubiertas respectivamente por los mares costeros del mismo nombre.
Otros mares costeros son el de Beaufort (entre Alaska y Canadá) y el de Lincoln (en el norte de Groenlandia).
Las islas del océano Ártico se asientan sobre las plataformas continentales. Al noreste de Noruega se halla el archipiélago de Svalbard (también llamadas Spitzberg) Al este están la Tierra de Francisco José, las islas de Nueva Zembla, Tierra del Norte, las islas de Nueva Siberia y la isla de Wrangel, todas ellas situadas al norte de Rusia. Las numerosas islas canadienses, incluidas las islas de la Reina Isabel, la isla Victoria y la Tierra de Baffin, se extienden al norte y al este de la tierra firme de Canadá hasta Groenlandia, la mayor de las islas del océano Ártico.
La pesca, en cantidades comer-dalmente explotables, se localiza en las zonas más templadas del océano Ártico. En el mar de Barents se pesca principalmente bacalao y en el mar del Norte, arenques, bacalao y platija.
Los mamíferos marinos, incluyendo diversas especies de foca, se cazaron hasta su práctica extinción antes de que se establecieran cuotas de protección durante el siglo XX. Hay minas de estaño en explotación activa frente a las costas orientales de Siberia, y se extrae petróleo y gas natural en el norte de Alaska y Canadá, así como en el mar del Norte.